El desarrollo personal en el trabajo

El desarrollo personal no es para ciertos momentos o lugares, este ocurre, o mejor dicho, esta ocurriendo todo el tiempo, simplemente no somos consientes porque no estamos llevando, en apariencia, algún conocimiento o experiencia consciente de ello.

Pero vuelvo a repetir, el desarrollo o crecimiento personal, ocurre todo el tiempo, ya que todo el tiempo estamos experimentando, compartiendo y viviendo situaciones que nos llevan a un aprendizaje, aunque este no sea tan profundo y por lo tanto no le veamos el valor, pero todo suma a nuestra experiencia personal.

Por lo tanto nuestra vida en el trabajo también tiene este factor importante que puedes aplicar para tu crecimiento y que tal vez ahora lo hagas de manera consciente:

1. Objetivos claros
Definir lo que quieres y cómo lo quieres es importante, por lo tanto hay que definirlos. Los objetivos de las empresas no necesariamiento son los objetivos de los empleados, idealmente así debería de ser, por lo tanto deberás tener claridad respecto al tipo de desarrollo que quieres tener en la empresa y cómo lo quieres tener para saber si esto es posible o si están alineados con la empresa en donde te encuentras.

La recomendación principal es mantener una actitud positiva, ya que esto depende de ti, en materia personal tu estableces tus retos y objetivos a lograr, recuerda que tienen que ser medibles, concretos y que te motiven, ya que sin motivación no van a suceder.

Entonces el primer paso es definir las acciones que te permitirán alcanzar tus objetivos y en qué plazo. Recuerda que "Si el plan no funciona, cambia el plan, pero no cambies la meta".

2. Recursos
Ahora toca identificar con lo que contamos, es decir, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, desde el punto de vista profesional, esto te ayudará a establecer que es lo que se te da mejor hacer y dónde necesitas mejorar, por lo tanto este ejercicio de autoconocimiento te ayudará en tu evolución personal y profesional.

3. Automotivación
Este es un punto importante ya que pensamos que la motivación tiene que venir de afuera, pero recuerda que la motivación debe surgir de ti, del impulso que genera nuestro deseo de alcanzar nuestros objetivos, por lo tanto sólo Yo se que es lo que me motiva y se qué necesito buscar para mantenerme motivado, por ejemplo, buscar avanzar en pequeños pasos todos los días, superar retos que Yo mismo(a) haya definido. "No pierdas un solo día sin acercarte a tus sueños".

4. Mantente firme
Los cambios siempre nos producen temor, y este puede llegar a paralizarnos, pero este a su vez puede convertirse en un reto que debemos superar, el reconocer nuestras emociones y lograr superarlas o controlarlas implica un aliciente en la motivación personal y nos mantiene firmes ante la consecución de nuestros logros. Decía Daniel Goleman, el 80% del éxito de una persona se debe a su inteligencia emocional.

5. Mantén tu congruencia
Si es cierto que uno trata de ser congruente en pensamiento y acciones, es posible que las empresas no lo sean. Es importante mantener claros nuestros valores y principios y que mejor que estos estén alineados a los de la compañía y no al revés, es decir, no esperar a que una empresa se adapte a nuestros valores.

Por ello es fundamental identificar los valores de la empresa, de tal forma que puedan empatar con los nuestros y en caso contrario que no generen un conflicto con los nuestros, ya que entre más alineados estén dichos valores te permitirán un desarrollo profesional más fluido y congruente con lo que piensas.